12 diciembre, 2023

Tres lugares escondidos para probar la verdadera pizza napolitana en Buenos Aires

En la última década las pizzerías de estilo napolitano comenzaron a asomar en la Ciudad de Buenos Aires. Primero fueron una tímida novedad. Ya ahora son una alternativa a las pizzas porteñas al molde y a la piedra.

Hoy estas pizzas conquista los distintos barrios porteños con masas ligeras, sabores originales y materias primas de alta calidad.

Ti amo (Diagonal Toll 1420):
La pizzería de Adrogué fue elegida entre las 50 mejores locales napolitanos del mundo. nació casi sin querer en 2019. Victoria, su hermana Carola y mamá Susana comenzaron a hacer pizza a leña en el patio de su casa.

Una clásica margarita lleva tomates San Marzano, mozzarella fresca Fior di latte, albahaca y aceite de oliva.

Nuvola Centro (Reconquista 479):
Tiene más de 30 variedades de pizzas. En Núvola -“nube” en italiano, en honor a su ligereza- la búsqueda no solo estuvo en lo estrictamente gastronómico, sino en recrear las costumbres, el ambiente y la tradición napolitana.

Más allá de las pizzas clásicas, como la Margherita, también incorporan ingredientes como el salmón ahumado, los langostinos, y otros productos de mar ¿Un plus? Las cervezas italianas y la carta de postres típicos con tiramisú, sfogliatella y cannoli.

Siamo Nel Forno (Costa Rica 5886):
El pizzaiolo Nestor Gattorna comanda este proyecto que ya pasó largamente década de existencia y ostenta el orgullo de ser de los primeros que empezaron a imponer la verdadera pizza napoletana. Obsesivo del producto, Gattorna siempre cuenta que sigue buscando la perfección en la mozzarella que le pone a sus pizzas.

La típica es la capresse, con tomate, rodajas de esta mozzarella, un poco de albahaca, aceite de oliva y un toque de pimienta. Este producto es como si fuera una manteca, parecido también a la burrata, que tiene la misma materia prima. La diferencia es que la burrata tiene un centro cremoso. “En nuestro país no hay demasiados productores de este tipo de mozzarella, pero los que hay son buenos”, dijo una vez Gattorna a La Nación.